lunes, 9 de junio de 2025

Meditación siete: Enseñanzas de Shiva

 


 

No soy yogui —ni lo intentaré— pero sí lectora fiel (creyente) de la literatura hindú con sus fantásticas historias arquetípicas. En su universo de dioses, Shiva es una enorme personificación de las comprensión del Ser en esencia, a través de sus muchas historias. Una figura que encierra la sabiduría de la esencia y la naturaleza de las cosas, desde su eterna danza creadora, conservadora y destructora de universos hasta su divina unión con Parvati, encarnación de Sati, la shakti o energía cósmica que pone en movimiento el poder de la consciencia pura.  
 
     Mi curiosidad intelectual unida a una búsqueda personal de sentido a la existencia me ha llevado a explorar distintas filosofías religiosas hasta llegar a la verdad espiritual revelada en la literatura védica, puntualmente Los Upanishads, y advaita vedanta: la filosofía de la No Dualidad. Con la vedanta lo entendí todo, y la figura de Shiva es justo uno de los tantos hermosos símbolos de la verdad de La Realidad Última. Que sí existe: es nuestro Ser en Sí mismo, el absoluto poder cósmico manifiesto en el alma de cada ser viviente. 

 
     Entre tantas historias de Shiva leídas he recopilado ciertas enseñanzas que me gustaría dejar por escrito, para volver a ellas cada vez que haga falta. Lo esencial una vez alcanzada la comprensión última es recordar Eso que somos. Ese es el sentido de las historias vedas, la narrativa sagrada que nos acerca por medio de imágenes, arquetipos y símbolos al alma inefable tanto como se pueda. 

     Por todos lados se pueden encontrar Los Vedas en formato de videos, información, libros... Yo me remito a apuntar las lecciones que me quedan del contacto con la figura del señor Shiva. 

om, el sonido primordial del cosmos.


ॐ Humildad. En la forma de sabio y austero yogui, Shiva enseña a los seres humanos a no creerse más ni menos que nadie, no someter ni tampoco dejarse someter, no abusar ni permitir ninguna clase de abuso o vilipendio hacia uno, vivir con sencillez, dignidad y contentamiento, honrando la esencia sin perderse en las ostentaciones del ego.

ॐ No intentar cambiar a las personas. No interferir con el karma de nadie, cosa que en principio no se puede: cada quien elige, decide, escoge, según sus circunstancias; desde esas decisiones está encaminada. Sea nulo, rápido o lento su progreso, tarde o temprano llegará al significado de la esencia. No nos corresponde obligarles a asumir aquello para lo que no están preparados. 
 
ॐ Dejar de lamentarse. Tenemos derecho a la queja, sin embargo, quedarnos atascados en un lamento constante no cambia la situación: la empeora. Fortaleza espiritual, templanza, enfoque en las soluciones de lo que esté en nuestras manos solucionar, todo eso es muchísimo más útil. 
 
ॐ Ampliar la perspectiva. elevemos la percepción hasta alcanzar un nivel de consciencia global, una cosmovisión frente a lo que acontece. Así nos distanciamos del caos hasta darnos espacio suficiente para comprender. Entonces descubriremos que del caos proviene el cosmos: la danza eterna del Shiva Nataraja. 
 

 

ॐ Ponerse al servicio de la vida. Santificar la existencia, que la única vida posible es la vida espiritual. La materia no tiene sentido sin el espíritu, el alma, la voluntad de ser. Hay que convertir en un acto sagrado el oficio diario.

ॐ Vairagya: el desapego. Liberase de anhelos y ambiciones mundanas, incluso de los resultados de nuestras acciones. Tal vez sea ésta la lección más difícil y poco comprensible para nuestra cultura de consumo, "éxito material" y competencia. E incluso malinterpretada por quienes creen comprender el concepto del desapego confundiéndolo con votos de pobreza y renuncia al mundo. Vairagya es un concepto yoguico relacionado a no esclavizarse al mundo material y los deseos mundanos. Nada tiene que ver con huir de los deberes de la vida diaria, al contrario, se trata de estar en el mundo conscientes de la esencia, de lo real, eso que somos, eso que está más allá de toda limitación existente. Cultivando la consciencia de ser uno se da cuenta de que no necesita tantísimas cosas que anhela; disminuye su ambición, se concentra en lo esencial en lugar de perderse en lo vulgar, lo transitorio, lo efímero. El falso brillo del mundo ya no lo engaña. Y sin dejar de lado los objetivos y metas, puesto que somos humanos y estamos vivos en esta Tierra, podemos vivir en paz disfrutando lo que tenemos, sabiendo que un día todo eso no estará más, por lo tanto, hay que valorar el regalo de su existencia. En nuestro sagrado disfrute de lo que hay, no perdemos tiempo ni energía preocupados de lo que no hay. Así nos permitimos perseguir nuestros sueños en equilibrio, libres de obsesiones y ataduras. En el fondo, quien reconoce su ser sabe que lo esencial está conectado a su alma eterna, no al mundo material que es sólo un escenario de posibilidades para la expresión de ser en pequeña escala. 
 
ॐ Bhakti: la devoción. Antes decía que la única vida posible, real, es la vida espiritual, una verdad esencial que me ha costado casi toda mi vida comprender, pero comprenderla fue la autorrealización. Por supuesto que hay algo más grande, absoluto, eterno, superior a la naturaleza-humana. Un principio creador, conservador y renovador, origen y destino de todos los seres: es la divinidad manifiesta en la esencia, de la que todo viene y hacia la que todo vuelve, de la cual surge el sagrado hilo de la vida que entreteje el cosmos. Entenderlo es agradecer la existencia y dejar de luchar con ella. Permitir que nos guíe. Con el fin de la lucha llega la valoración, la gratitud, se abre la mirada hacia todas las cosas que le dan sentido y hacen precioso nuestro paso por este mundo. La devoción es la vía de encuentro y comunión con esa fuerza cósmica absoluta que la humanidad busca y denomina «Dios». Yo prefiero llamarla Ser en en esencia, por su carácter inefable. Servir a la vida, cumplir con nuestro deber entregados por completo al Ser, confiando en su sabiduría cósmica que te provee de todo lo que necesitas y te quita del camino lo que deba ser removido de tu vida; reconocer que ese ser es tu propia alma, meditar en el alma, esa es la forma de vivir en la sacralidad; también la mayor liberación. Y se alcanza aquí en la Tierra. Vivos. 
 
 
Gracias por leerme 

y bienvenidos a mi universo,  
 
Heclist


Acerca del Tarot | Mensaje de Marzo

  A mi pregunta mensual ¿Cuál es el mensaje del Gran Arcano para este mes que comienza?  La respuesta del tarot ha sido tan clara que podría...