A mi pregunta mensual ¿Cuál es el mensaje del Gran Arcano
para este mes que comienza? La
respuesta del tarot ha sido tan clara que podría resumirla en una
frase:
“Se abre
un nuevo camino, una nueva realidad material, cuyo su florecimiento depende de
la lucidez, la reflexión y capacidad de transformación de cada uno de nosotros:
los que vamos a recorrer ese camino”.
Mirando la imagen de cada arcano lo
comprenderán.
As de
Oros – El Ermitaño – La Muerte
La
lectura, y la energía a inicios del mes, comienza con el As de oros, una de
las cartas más hermosas y queridas del tarot, dado que es un claro símbolo de
dinero y recursos. Pero más allá de eso esta carta representa un inicio –todos
los ases lo son– y una nueva oportunidad en el mundo material. Es el principio
de algo tangible cuya materialización está próxima a desarrollarse. Tanto en lo
personal como en lo colectivo un nuevo escenario de ha instaurado, y ahora
mismo llega el momento de su desarrollo. El tarot es una continuidad, y si
vamos a mi anterior entrada en este blog, el último arcano de la lectura para
febrero fue el As de Espadas: “ideas que se abren paso en el mundo y pueden
conducirnos a una gran victoria”. Ahora, el As de Oros indica que la idea ya se convirtió en una realidad concreta. Todo lo que queda es desarrollarla, hacerla
prosperar. Los próximos arcanos nos aconsejan cómo.
El Ermitaño, arcano numero 9, arquetipo de
cierre de ciclo, de finales definitivos, nos sugiere para mediados de mes mucha
meditación e introspección, para ganar sabiduría y claridad frente a lo nuevo que se nos presenta. La oportunidad está puesta (As de Oros), depende de nosotros, de nuestra inteligencia y sapiencia (la lampara de
ermitaño iluminando el As) hacerla de provecho. Mercurio, planeta regente del Virgo, uno de los
signos que rige este arcano, está retrógrado hasta el 20 de marzo, en el signo
Piscis (signo donde se encuentra el nodo norte actualmente), opuesto de Virgo.
Ambos signos representan el eje de la existencia, lo que sugiere tomarnos este
mes con calma, haciendo una meditación profunda de los acontecimientos y
novedades presentes en esta nueva senda que nos toca caminar. Aunque se sienta
que todo va muy rápido, tenemos que hacernos un espacio para reflexionar los
siguientes pasos que vamos a dar, porque este camino en concreto es firme; las nuevas oportunidades que se presenta, sólidas y con mucho potencial.
Pero hay que actuar con buen juicio y consciencia si se quiere aprovechar el momento.
Por otro lado, hay que estar abiertos
al cambio. Transitarlo dejándonos transformar por la misma situación. Ser receptivos a lo que viene. Abrazar el cambio y la transición es lo que sugiere esta última carta de la lectura, el
arcano 13, La Muerte, cuya imagen en este mazo es bastante realista: La Parca pisoteando
con su caballo la figura del Emperador, un claro símbolo de regímenes y
caudillos caídos, unos de forma letal. La viva estampa de los acontecimientos
mundiales. Como yo lo veo, si existe algún reino de la muerte es este mundo. Sólo
en este plano terrenal está la posibilidad de nacer y de morir, y ni el más
poderoso se salva. Cuando la muerte llega, cuando el final definitivo está
cerca, hasta el imperio otrora más hegemónico colapsa. Y lo hace justo porque ya no da
para más. Todo aquello que se torne inflexible, se disocie de la realidad –fértil,
fluida, feraz, como el As de Oros– y pretenda permanecer inamovible,
paralizando el desarrollo, inevitablemente perece. Porque si algo no se detiene
es el cambio, la evolución, la transformación. La humanidad (el mundo) está en
constante cambio, y todo lo que se resista a su movimiento evolutivo muere. Lo
inamovible frente a la evolución se vuelve inútil e inservible, tanto que se vuelve algo peligroso, dañino para la sociedad, pero al mismo tiempo esa misma
parálisis lo quiebra, lo hace colapsar. Este arcano al final del mes es una
señal de que el cambio evolutivo avanza y con él, después de mucha oscuridad
confusión (la noche y la luna en el arcano 9, El Ermitaño), llegará un nuevo
amanecer (el sol entre las dos torres al fondo del arcano 13). El camino es
profundamente transformador, pues, siempre a una nueva etapa se entra renovado.
Lo viejo muere para darle lugar a lo nuevo, para que nuevas posibilidades florezcan.
Marzo se perfila como otro mes intenso,
pero renovador. La clave está en tomar los asuntos, y sobre todo la información
que nos llega, con calma y con muchísima prudencia y reflexión. Lo que sucede
nos transforma, de una u otra manera. Los cambios a nivel colectivo, por muy
lejos de nosotros que sucedan, no somos ajenos a ello: lo que sucede afuera, también
sucede adentro. Nuestra propia filosofía de vida y sistema de pensamiento, si están sostenidos en falsas creencias, prejuicios e ideas desfasadas,
de no ser renovados también colapsarán. Sólo haciendo una profunda revisión de nuestra propia estructura interna podremos movernos en esta
nueva etapa vital, desarrollarnos, evolucionar y avanzar.
Hasta aquí mi mensaje para marzo 2026. Si se alinean con él, espero que les sea de utilidad. Gracias por leerme.
Hasta la próxima publicación.
