viernes, 23 de enero de 2026

Serie Los Arcanos | Arcano 1, El Mago. El ego, proyecto de Ser

 


De la nada, todo.  

     Pasamos del punto 0, la energía pura en potencia, que baja a la Tierra y encarna en una forma de unidad material: el 1. Con este arcano aparece la idea de nacimiento, de inicio. El Ser está entrando en el mundo y lo en la figura de un personaje con una determinada misión. El camino de la existencia donde se prueba y proyecta el Ser desde aquí comienza —naciendo, entrando en el mundo— y su transito es a través de ese personaje egoíco que va construyendo(se) a base de experiencias una narrativa, una historia personal con las herramientas y el contexto que le provee su escenario vital, es decir, las circunstancias a lo largo del camino existencial. El mago es ese individuo que somos todos en cuanto a la materia. El Yo que se manifiesta.

     En el arcano 1, la vida ha comenzado a operar dentro de la existencia. Para avanzar en el juego existencial, la carta ya nos da muestras de lo primordial: las herramientas con las que contamos humanamente para hacer y crear dentro del escenario que nos toca, entendiendo que en esencia no hay hacedor más que el Ser. Lo Real es que el ego, el yo personal, en su acción y no acción responde al alma, al Ser en sí mismo. Es el Sí Mismo el verdadero hacedor. Todo lo que pasa sucede por causa del Ser. El cuerpo, la imagen, la identidad y personalidad; el intelecto, las emociones, los actos, los bienes... todo está al servicio de Eso Más Grande que la unidad individual: el Todo Infinito, Inefable, Cósmico. Los diferentes roles que representamos en el drama humano —padre, hijo, hermana, doctor, ingeniera, casada, soltero, jefe, colega— no son otra cosa que el Ser proyectándose en todas las aristas posibles dentro del mundo material, en un juego de luces y sombras donde el Ser se mira a sí mismo y se experimenta en las infinitas posibilidades de lo que es. Hasta los roles infames —maltratadores, estafadores, criminales, genocidas— representando las sombras e ignorancia de este mundo irreal, falto de luz, también responden a ese Ser; pasa que lo ignoran, y en su inconsciencia estos personajes desatan tramas absolutamente oscuras: retos existenciales que precisan de mayor luz. impulsor de la trama existencial. El mago, en su papel de ilusionista, representa al individuo moviéndose por el mundo, actuando, siendo en esencia según su naturaleza, como única vía para que la eseidad de contemple a sí misma en todo su potencial. Del Ser en esencia, inefable, eterno e inmutable, se desprende como un reflejo el mundo físico tangible, construido y habitado por el ego como una imagen tridimensional basada en la realidad verdadera. Este mago es el mismísimo príncipe loco en acción. 


El Mago en el Tarot Rider -Waite Smith


  • La lemniscata: el símbolo del infinito aparece por sobre la cabeza de la figura central, revestida de una túnica roja (acción) por sobre su blanca vestidura (energía pura); viene a representar ese equilibrio entre «lo que es arriba y lo que es abajo» tal como señala la figura con sus manos. Una mano apunta una varita hacia arriba —símbolo del poder creativo otorgado desde el Ser a la humanidad— señalando el Poder Superior, mientras la otra apunta un dedo hacia abajo señalando el mundo material.

  • La mesa: ya señalé antes la importancia de reconocer las herramientas para avanzar en el camino existencial, y El Mago en su mesa tiene los cuatro elementos símbolos de los cuatro pilares del Ser expuestos, listos para ser usados. Cada elemento es un instrumento para la vida aquí en la Tierra. El contenido del hatillo del El Loco ha sido develado para que al salir este arcano en una lectura comprendamos lo que tenemos a disposición para manifestar nuestros proyectos.


Un mago es un ser capaz, que tiene un poder de manifestación sobrenatural. También es un ilusionista, porque como decía al principio, no es realmente el hacedor sino el que proyecta y articula un escenario, circunstancias e imágenes de una realidad relativa basada en la verdadera realidad. 

 

Mercurio es comunicación.


     El Mago es mercurial. Ese fondo amarillo en la imagen de la carta representa el intelecto; la mente creativa capaz de llevar a cabo todo lo que piensa y verbaliza. También el aprendizaje y pensamiento rápido al emprender una tarea, ya que este es un arcano de habilidad para lo que sea que se inicie. Mercurio, igual al Mago, cuenta con todos los recursos, oportunidades, y el poder de la invocación: todo lo que llama torna hacia sí, lo que vocaliza, lo que nombra, se manifiesta. Recordemos que mercurio rige a Géminis y Virgo: lo que primero está en la mente (♊) termina por ser parte de la estructura física (♍). Lo que el mago declara, se concreta. Surge la ocasión para ello. Es también mercurio arquetipo de comercio y negociación: cuando aparece, este es el arcano de los negociantes y emprendedores.

     Tampoco podemos olvidar el principio activo masculino, el impulso vital. El Mago representa la energía yang dispuesta a moverse, accionar, ejecutar, crear de forma rápida y eficaz una cosa. Es el primer paso hacia el florecimiento que veremos más adelante en el arcano 3, la Emperatriz. Pero antes tenemos que pasar por La Sacerdotisa: el equilibrio y conocimiento interno.

 


     El Mago contiene todo el potencial para que el Ser pueda dimensionarse en el mundo humano. Es una arcano que habla del espíritu, la voluntad y vitalidad que nos impulsa en el camino evolutivo. Representa apenas el primer —poderoso— paso en el desarrollo personal desde el alma, que el Tarot nos muestra paso a paso en cada uno de sus arcanos. 


     Gracias por leerme nuevamente. Que el poder del Mago, arcano regente de este año 2026, año 1 visto desde la numerología, impulse el ciclo particular de cada uno de nosotros. Es una referencia para estos doce meses.

     Nos vemos la próxima semana en la siguiente carta.


Bienvenidos a mi universo,


Heclist


sábado, 17 de enero de 2026

Serie Los Arcanos | Arcano 0, El Loco. El Ser Absoluto.

 


 

Tradicionalmente, El Loco es una suerte de arcano comodín sin un puesto fijo en el orden de la baraja, puede ubicarse donde sea. Y está muy bien. Siendo el arcano representante de esa omnipresencia llamada Dios, se trata de la Totalidad: la energía pura manifiesta en todos los seres. A mí me gusta ponerlo al inicio del mazo, antes del arcano 1, porque remite al Ser esencial: Lo Absoluto, Infinito, el inefable continente del cosmos, representante de la energía inextinguible que anima la vida, origen y destino de todo. 

     En su aparente nada invisible se encuentra todo en potencia.

     A este poder absoluto no me interesa llamarlo «Dios» porque ¿qué es un dios más allá de una figura antropomorfa con poderes sobrenaturales pero ridículamente reducido a las pasiones humanas? En todas las culturas los dioses tiene viditas donde se pelean, se engañan, se odian, se aman, se casan, etc. Sea el Olimpo, Asgard, Orun o el Monte Meru, todos estos dioses y su mitología responden a proyecciones de arquetipos con los que la humanidad se da explicaciones a sí misma acerca de sus distintos contextos, circunstancias, ideas, creencias, carácter, virtudes y sombras. La astrología, basada en la cultura grecolatina y sus mitos, nos enseña bastante acerca de como funcionan los arquetipos, lo que expresan y demuestran de la condición humana. El tarot tampoco escapa de eso, ya lo veremos. Mas toda esa narrativa existencial humana (básica para que los individuos se ubiquen en espacio y tiempo) parte de un principio último más allá de lo humano y su mundo cambiante y finito. A ese principio último yo lo reconozco como El Ser, el Sí Mismo impulsor de la vida y naturaleza de todo cuanto es y existe. En ese sentido el arcano 0, único en su estilo, hace parte de la narrativa exclusivamente como el hilo conductor: el hilo de la vida. Esta energía absoluta que anima todas las cosas, presente en todo a través de la existencia, dentro y fuera de ella. En un mundo finito, la vida es infinita, inalterable, transformadora. Tal como el arcano puede estar en el lugar que quiera, la vida asiste a todas las aristas de la existencia mundana. Cuando este arcano aparece, nos recuerda que hay un impulso vital dirigiendo el camino. La sucesión de los 78 arcanos del tarot tratan de la proyección de este Ser en esencia en el camino de la existencia.

     Al final, el camino existencial existe para reconocer al Ser que somos a medida que lo vamos transitando.


 Urano es Consciencia.

     El Loco es un arcano muy uraniano. Y más allá de que tanto la carta como al arquetipo Urano se le relacione con la locura, en vista de que los cambio “imprevistos” o extraordinarios resultan algo extraños, o a veces demenciales para la mayoría acostumbrada a seguir un determinado patrón, de lo que se trata realmente lo uraniano es de la Consciencia de Ser.

     Considero a este planeta un arquetipo de consciencia. Un rayo de claridad que eleva la mente a un estado superior de reconocimiento de lo que se es en realidad (la Realidad Última). Desde esta perspectiva consciente se pueden entender los cambios como lo que son: evolutivos. El cambio es constante, sin embargo, muchísima gente lo procesa mal, primero, por ignorancia, tanto de no saber como por desatender las señales. La ignorancia es inconsciencia: existir como autómatas sin darse espacio para observar el mundo, las circunstancias, menos la propia alma. Entonces los cambios asustan, duelen, no se ven venir, porque estamos desconectado de nuestros proceso evolutivo. Los cambios jamás suceden de la noche a la mañana. Previamente se van gestando desde ciertas decisiones, acciones, condiciones, que van madurando hasta volverse suficientemente notorias, señal de que la transformación ya está en marcha, de manera irreversible. Si la gente lo ignora, no esté atenta o no quiera asumirlo, eso es otra cosa.

     Esencia, cambio, evolución. Esas son las palabras claves de este arcano precioso. Miremos entonces algunos símbolos emblemáticos en la imagen.

Arcano 0, El Loco, en el tarot Rider Waite - Smith


  • El precipicio: La figura central, el Loco —que el Tarot Rider identifica como un magnifico príncipe— camina despreocupado directo a un acantilado, simbolizando ese nivel de claridad e impulso vital que nos empuja a avanzar con determinación en medio de la incertidumbre, cuando uno reconoce aquello que es, dando ese salto de fe consciente de que algo más grande, sabio, poderoso, nos sostiene. Iniciar una nueva etapa, atravesar un cambio importante desde este nivel de consciencia hace la diferencia. Hay que recordar que todos los cambios, sin excepción —hasta los mas duros, como la muerte de un ser amado, un despido o una ruptura— son evolutivos, nos mueven a un siguiente nivel queramos o no; a veces llegan para romper aquello que por por sí solos no éramos capaces de soltar, lo que nos impedía crecer. La gran enseñanza es lanzarnos a la aventura de la vida con fe, siempre atentos a las señales de los ciclos vitales en desarrollo. Nuestra parte humana es la que necesita crecimiento y evolución, el Ser esencial es la guía espiritual señalando el camino. Hay que detenerse, escucharlo, sentirlo, tomarlo en cuenta: hacer un ejercicio de consciencia.

        La figura del príncipe en el tarot Rider Waite - Smith, a diferencia del tarot Marsella que ilustra al arcano 0 como un vagabundo, me encanta porque ciertamente el Ser es Lo Real: en el sentido de verdadero, y también en lo majestuoso, lo elevado, lo valioso, lo prospero de lo que somos más allá de lo humano.

  • El perro: ese perrillo blanco, tan blanco como el sol en la imagen: símbolo de energía pura, la energía infinita del Ser, justamente representa esas señales que hay que atender y que nos llegan por medio de lo instintivo, de la intuición. A través del camino existencial hay que confiar primero en la esencia, luego en nuestra naturaleza. Un presentimiento, una sospecha, incluso una propensión de nuestro corazón, una inclinación innata, es un mensaje directo de nuestra alma.

  • El hatillo: ese humilde bolsito atado a un palo que acarrea el príncipe sobre su hombro —curiosa contradicción: uno de la realeza con un minúsculo atado como única pertenecía— es muy especial. Aunque parezca algo pobre, contiene apenas cuatro cositas pero de un valor incalculable: una espada, una copa, un pentáculo, y por supuesto el basto, o bastón. En el Tarot, el recorrido de las figuras en la sucesión de arcanos mayores y menores (desde El Loco hasta el Rey de Oros) señalan el paso del ser humano por este mundo. O mejor dicho, el Ser manifiesto en el mundo material humano. En el arcano 0 esta figura principesca es la representación del Ser en esencia, real, magnánimo, que se aventura a encarnar. Se arroja al mundo con este un pequeño pero sustancial hatillo que contiene los dones que cada persona tiene por naturaleza: talentos, habilidades e inclinaciones. Su dharma (deber y propósito vital) está contenido allí. Estos cuatro elementos representan los pilares del Ser afianzado en la materia. Se miran en los cuatro palos del mazo de tarot, emblemas de las cuatro cualidades humanas básicas que sostiene este mundo: el intelecto en las espadas. Sublimada, la mente da lugar a la inteligencia divina, la Consciencia de Ser; las emociones en las copas, que sublimada dan lugar al sentimiento, la intuición, el amor incondicional y la espiritualidad; la acción en los bastos, impulsada por lo que se piensa y se siente, origen del movimiento, el trabajo y la creatividad, la energía y vitalidad misma; finalmente la materia en los oros, resultado de la integración armónica (o no) de pensamiento, emoción y acción en un resultado tangible. Sublimada la materia da lugar a la riqueza y el bienestar producto de una espiritualidad, consciencia y equilibrio emocional alineados. Estos cuatro elementos nos definen como seres humanos y nos inclinan hacia un determinado camino existencial: el camino recto para nuestra evolución personal (y posterior liberación trascendental).

     El arcano 0 —o 22 en algunas barajas— se trata de fe y confianza. El Ser no nos desampara, nos ha equipado con el bagaje espiritual y humano idóneo para emprender el curso vital de la existencia. No hay desafío que no podamos superar teniendo consciencia de lo que somos, de dónde venimos, hacia dónde vamos, y con cuáles herramientas contamos para avanzar en nuestro propósito. Pero todo pasa por comprender la esencia. Y así comienza el Tarot, directo a lo fundamental: abriendo la puerta al descubrimiento de eso que somos desde el primer arcano, esta primera carta: El Loco.  

     Una maravilla cuánta información puede caber en una imagen…

     

     Inicio entonces este recorrido carta por carta compartiendo la sabiduría de los 78 arcanos que componen la baraja de tarot, vista desde una perspectiva más sublime; espiritual, fuera de insustanciales temas mundanos que desvirtúan el caudal de conocimiento contenido en el tarot. Para mí, tal como lo muestra el mismo mazo, la comprensión y orden del mundo comienza por la comprensión del Sí Mismo. No se llega a ser el rey de oros sin haberse lanzado al precipicio como El Loco. Igualmente, no hay balance material ni bienes ni riquezas sin antes haber reconocido y honrado nuestra esencia vital y naturaleza humana. Ese es el verdadero conocimiento que el tarot tiene para ofrecer, y no se encuentra en ninguna escuela ni ningún erudito lo aconseja. Cada carta revela una imagen de Lo Que Es, y en la reflexión uno mismo por sí mismo la estampa le descubre cosas. Uno se mira, se intuye, se reconoce: vuelve al conocimiento de sí.



    Si llegaron hasta aquí, gracias por leerme. Nos vemos la próxima semana para transformar la energía potencial en materia, desde el arcano 1: El Mago.

Bienvenidos a mi universo.



Heclist


jueves, 1 de enero de 2026

Acerca del Tarot | Mensaje de Enero 2026

 

¡Feliz año! Yo, sin falta, como un ejercicio de disciplina de mí para mí, vengo con mi lectura de tarot mensual, un mensajito rápido de tres cartas, acerca de la energía de enero. Ya los arcanos que aparecieron me han indicado éste como un mes de cierre, de conclusiones, de fin de una etapa para poder pasar página e iniciar algo nuevo, ir al siguiente nivel, tal como lo pide este año 2026, año 1 (2+0+2+6=1), de inicios. Arranca hoy un nuevo ciclo de 9 años, siendo el primero el más importante porque todo lo que en el se siembra, se construye, se inicia, marca el rumbo de los próximos 8 años.

     ¿Cuál es el mensaje del Gran Arcano para este mes que comienza? 

     La respuesta del tarot es clara: cortar con todo lo que ya no es de provecho en nuestro entorno, y aprovechar la energía de renovación disponible para avanzar.

     Pero primero, antes de explicarles carta por carta, hablemos de 

El mazo


     Este año voy a usar el Tarot Illuminati, un mazo muy especial para mí. Es de tradición Rider Waite – Smith, muy rico en símbolos y elementos visuales; usándolo he desarrollado muchísimo mi mirada acerca del tarot. Además, es precioso, inspirado en diversas culturas: la medieval, el mundo árabe, y la China imperial.

     Dicho esto, vamos a la lectura. Acá están las cartas en orden de aparición.

Reina de Oros – 5 de Espadas – 10 de espadas


     Empezamos este mes con la energía de la Reina de oros: riqueza que fluye; fertilidad, valores sólidos. Este arcano habla de la vida que fluye a través de los ciclos de muerte y renacimiento. Algo acaba, haciendo espacio para lo nuevo que nace, y en medio está la vida, transformando e impulsando la existencia. Así que el año 2026 inicia con todo ese potencial vital a nuestro favor. Disponemos de todos los recursos y las fuerzas para comenzar un floreciente capítulo, pero antes (tal como lo indican el resto de los arcanos de la lectura a través del palo de espadas) hay que cortar con lo que ya cumplió su función y no aporta absolutamente nada en una nueva etapa. Personas, lugares, situaciones y vínculos en nuestra vida, o finalizan, o se replantean desde un espacio de crecimiento y madurez. En este momento sólo tenemos dos opciones: los vínculos se consolidan, o se rompen; porque nos estamos abriendo paso en un nuevo camino, muy fértil, productivo, donde no tiene cabida el estancamiento. Un año 1 es un año de movimiento, de acciones decididas. Lo mejor es que nada que nos limite.

     Con esa energía de comienzos y renovación nos enfrentamos a mitad de mes con el 5 de espadas, un arcano que indica el final de una ardua batalla, de la que uno ha salido airoso no sin dificultades. No ha sido fácil el 2025, pero hemos superado muchísimo y lo mejor es mantener conflictos pasados a raya. Durante este periodo cualquier situación o problema (que posiblemente sea eco de algún patrón vivido y superado anteriormente) debe ser manejado con inteligencia, sin caer en discusiones ni  dejarse arrastrar a territorio enemigo. Ya hemos superado situaciones similares antes. Tenemos las herramientas y recursos necesarios (Reina de Oros) para lidiar con ello ahora. En este mazo la figura ganadora se muestra firme y con elegancia en primer plano, mientras un paisaje de nubes oscuras que se disipan dan paso a la luz del sol: se trata este mes entonces de ser cuidadosos y eficaces con las palabras, conversar en lugar de discutir para no herir a las gente ni crear conflictos innecesarios, salir adelante aprovechando todos los recursos, siendo más astutos e inteligentes. El 5 es un número arquetipo de cambios, de movimiento evolutivo, de manera que sí toca movernos o trazar un plan para resolver algún problema, toca hacerlo de forma muy hábil, con gracia, sin estridencia. Al final saldremos airosos. Todo se resolverá con estrategia.

     La carta que corresponde a la energía de final de mes es el 10 de espadas que, aunque se vea muy funesta, aparece más bien como un indicativo de una etapa que llegó a su final, y es el momento de la transición. Termina para nosotros un periodo difícil, estamos en movimiento hacia la renovación. Las espadas sobre la figura central son símbolo de una enorme carga sobre todo mental― mientras que el amanecer que se vislumbra en el paisaje es un anuncio de renacimiento: hemos de soltar toda esa carga de preocupaciones excesivas que quizá arrastramos del pasado sin darnos cuenta. Sólo así nos abriremos paso de manera definitiva hacia la luz del nuevo día, de este nuevo año que se viene, más ligeros, libres, con claridad mental y de propósito, abiertos a una nueva perspectiva de vida y evolución. 

     Como decía al principio, Enero todavía nos da la posibilidad de finiquitar cualquier asunto pendiente de 2025 con el que no necesitemos cargar más, para comenzar libres nuestra siguiente etapa. Es importante aprovechar el mes para definir la ruta a seguir, planificar, afinar detalles, pero por sobre todas las cosas terminar de una vez con eso que no tiene razón de ser en nuestra vida hoy como la concebimos. Delimitar lo que sirve de lo que no, lo útil de lo inútil, para empezar un nuevo capítulo en sintonía con lo que verdaderamente queremos: de eso trata enero 2026.

 

     Hasta aquí mi mensaje para ustedes. Les deseo un feliz y prospero año, que la energía de esa Reina de Oros determine no sólo enero, el calendario entero: salud, abundancia, que fluyan los recursos para todos. Si han llegado hasta aquí, gracias por leerme. Disfruten de su feriado. Que la vida entera les sea liviana y maravillosa.

     Nos leemos pronto.

Acerca del Tarot | Mensaje de Marzo

  A mi pregunta mensual ¿Cuál es el mensaje del Gran Arcano para este mes que comienza?  La respuesta del tarot ha sido tan clara que podría...